La polilla tramposa: un juego de cartas en el que debes hacer trampas

La polilla tramposa es un juego de cartas en el que no sólo se pueden hacer trampas, sino que si no las haces te resultará imposible ganar. Se trata de un juego en el que los jugadores deben desprenderse de sus 8 cartas iniciales, sin embargo algunas de ellas no pueden desprenderse y debes buscar la forma alternativa de conseguirlo.

Juego de cartas la polilla tramposa
La polilla tramposa

Características del juego

  • Duración de la partida: 20 minutos
  • Número de jugadores: entre 2 y 5 jugadores
  • Edad mínima: 7 años
  • El juego incluye 72 cartas: 20 de acción, 43 de números, 8 de polilla tramposa y una de chinche guardián

Objetivo del juego

Estamos ante un juego en el que el primero en quedarse sin cartas en su mano será el ganador de la partida. La peculiaridad de la polilla tramposa es que hay cartas que los jugadores no pueden deshacerse de forma legal, por lo que podrán hacer trampas para deshacerse de ellas. Pero cuidado, porque uno de los jugadores será el chinche guardián y su objetivo será descubrir las trampas del resto de jugadores.

Preparación del juego

Para empezar la partida, se mezclan bien las cartas y se reparten 8 cartas de números a cada jugador. Para ello el repartidor deberá entregar una en cada ronda de reparto a cada jugador. A continuación pone la siguiente carta boca arriba en el centro del tapete y el resto boca abajo a su lado.

Tipos de cartas de acción

  • Hormiga: Todos los jugadores excepto el que la juega roban una carta
  • Araña: quien la juega puede regalar una carta a otro jugador, excepto de polilla tramposa
  • Cucaracha: Otro jugador puede jugar rápidamente una carta del mismo valor que la cucaracha
  • Mosquito: Todos los jugadores excepto el que juega la carta debe matar al mosquito. El jugador más lento recibe una carta del resto
  • Polilla tramposa: No se puede jugar ni entregar a otro jugador, tan sólo puedes jugarla si eres el chinche guardián

Cómo jugar al juego de cartas de la polilla tramposa

Cada jugador en su ronda deberá colocar una carta que supere en 1 punto a la carta que hay sobre la mesa o que sea 1 punto inferior a ésta. Es decir, si la carta que está boca arriba en el mazo de descartes es un 3, el jugador en cuestión podrá jugar tanto un 2 como un 4.

¿Qué pasa si el jugador no tiene una carta que cumpla estas características? Deberá robar una carta del mazo. Pero ojo, como hemos dicho en este juego están permitidas las tampas. Así que quizás puedas deshacerte de una carta que no te pertoca. O quizás puedas deshacerte de más de una carta. Tan sólo debes tener cuidado de que no te pille el chinche guardián o te aplicará una penalización.

Conclusión sobre el juego

La polilla tramposa es un juego que les gusta mucho a los niños, sobre todo porque no están acostumbrados a jugar a juegos en los que se puedan hacer trampas. Se trata de un excelente juego de cartas en el que disfrutará toda la familia.

A nosotros nos gusta bastante y de vez en cuando lo jugamos, en especial cuando viene alguien a casa. Es un juego en el que los jugadores se ríen mucho.

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